El revés de la trama


¡Oh, María, qué extraños son los caminos que conducen hacia ti!
Escena final de El carterista , film de George Bresson.


Temeridad y hasta desatino supone hablar de Paula Cecchi cuando antes lo hizo Guillermo Roux, perito de infalible mirada. Nada podrá zanjar las distancias pero
Guillermo, Paula y quien enuncia pertenecemos a la misma especie :la de aquellos que conocen, se reconocen y obran a partir del ver. Según creo los tres somos
agnósticos, es decir nostálgicos de una instancia superior en cuya existencia descreemos porque el don de la fe nos fue negado como la aptitud para ciencias y destrezas varias. Somos, cada cual a su modo, buenos para nada..Pero sé que Guillermo y Paula son imprescindibles porque - Goethe dixit –“sólo el arte nos aparta de las miserias de la vida y sólo el arte nos religa con la vida”.
Paula se formó en disciplinas exigentes, acreditadas, hasta optar finalmente por la pintura. Y no encuentro discrepancia entre la medicina –que no ejerce –y el arte de urdir colores y formas, texturas, certezas , alusiones, entrevisiones y desazones entre la vigilia y el sueño. El denominador común es el humanismo que se escancia por cauces que comprometen el ser entero de quien obra y del copartícipe observador.
Ella trama relaciones entre personajes que interroga como una sonámbula, a tientas, a punta de pincel. Hace bien cuando aparta la definición de abstracción o representación, nociones absolutas poco sostenibles con sólo considerar la obra de Piero Della Francesca, los relieves asirios, las epifanías de Matisse o la música, su otra pasión.
En su historia familiar se entrecruzan los hilos de esta urdimbre rica en varia aventura. Por suerte Paula Cecchi no hace teoría, acoge estos fragmentos de sueños pasados que hace suyos en la pintura. Tiene valor para afrontar sin brújula el viaje infinito sin rumbo conocido. Esta fe sin reaseguos le permite sortear tempranamente la pena de San Agustín quien se lamentaba de haber amado tarde la belleza “tan antigua y tan nueva”. Por extraños que sean los caminos Paula se conduce hacia allí.


Elba Pérez
Noviembre, 2008.